Hermandad de la Soledad de Huevar

NTRA. SRA. DE LA SOLEDAD

NUESTRA SEÑORA DE LA SOLEDAD

La Imagen de Ntra. Sra. de la Soledad es talla anónima de finales del siglo XVI. Durante varios años se le atribuye a La Roldana aunque según los últimos estudios realizados en el año 2008, la talla de la Santísima Virgen es anterior a la época de la citada autora.

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Esta Imagen está realizada en pino tea, un tipo de madera muy resistente y noble usado en la época. El busto es de cedro y el candelero de caoba. La talla tiene una altura de 1`65 metros y presenta rasgos que definen su gran majestuosidad y empaque. Frontalmente derecha y quebradita de cintura, el candor y pureza de sus grandes ojos constituyen una seña de identidad de la Soledad de Huévar. Sus ojos son de cristal y posee cinco lágrimas, dos en la mejilla izquierda y tres en la derecha.

(Virgen de la Soledad años 30)
(Virgen de la Soledad años 30)

Es en el año 1795 cuando se realiza la primera restauración documentada. Así lo podemos constatar en el libro de cuentas de fábrica de 1792/1807 del Archivo del Palacio Arzobispal donde se lee textualmente “se manda retocar la Soledad, Cristo Yacente y Resucitado” .

En 1940, Don Antonio Eslava Rubio lleva a cabo la sustitución de las manos por las actuales y elimina las lágrimas del rostro de la Virgen. Don Luis Álvarez Duarte le volvería a colocar en 1992 las cinco lágrimas que luce en la actualidad.

Entre 1996 y 1997, el citado imaginero Don Luis Álvarez Duarte restaura el busto y candelero de la Virgen. Con motivo de su regreso tiene lugar una Salida Procesional Extraordinaria el 11 de enero de 1997.

Es en 2008 y tras el incendio acaecido el 7 de marzo en la Parroquia de Ntra. Sra. de la Asunción cuando la Virgen sufre la mayor intervención ya que tanto la policromía, como el candelero y las manos quedan muy dañadas tras el incidente. La Imagen es trasladada al taller del ya nombrado Don Luis Álvarez Duarte para su restauración regresando al pueblo de Huévar siete meses después, concretamente en el mes de octubre de ese mismo año. Para conmemorar el regreso de Nuestra Madre a su pueblo, la Hermandad organizó una serie de actos entre los que se encontraba la Procesión Extraordinaria que tuvo lugar el 18 de octubre.

La Virgen de la Soledad es una Imagen de especial belleza, con mucha personalidad y empaque. Madre Bendita que Huévar venera como su Reina y Señora y Protectora de todos sus hijos soleanos.