Hermandad de la Soledad de Huevar

CANONIZACIÓN DEL BEATO MANUEL GONZÁLEZ

Como ya todos sabéis por su repercusión en todos los medios de comunicación, en el día de ayer se hacía oficial una magnífica noticia tanto para nuestra querida Hermandad, como para la Archidiócesis de Sevilla y el mundo cristiano en general difundida por la misma Santa Sede: el beato Manuel González, de quien esta Venerable Hermandad custodia una reliquia desde el año 2004, será declarado santo el próximo 16 de octubre en el curso de una solemne celebración que presidirá el Papa Francisco en la Plaza de San Pedro justo el mismo domingo en que Nuestra Madre de la Soledad recorrerá al amanecer las calles de nuestro pueblo en Rosario de la Aurora.

Grandes hitos avalan la canonización del sevillano por excelencia, más conocido como “el gran apóstol de los Sagrarios Abandonados”, como por ejemplo haber impulsado la gran familia de la Unión Eucarística Reparadora o haber fundado la Congregación de las Misioneras Eucarísticas de Nazaret, a la que esta Real Hermandad le une grandes lazos de confraternidad y amistad.

Concretamente 2 de mayo de 1952 tenía lugar la apertura de la causa de su beatificación siendo declaradas sus virtudes heroicas por Juan Pablo II en 1998. Justo un año después se aprobaba el milagro atribuido a su intercesión (curación de una mujer madrileña afectada por un linfoma agresivo, desahuciada y que sanó sin tratamiento) y el 29 de abril de 2001 era beatificado en Roma. El pasado 3 de marzo el Papa Francisco autorizaba a la Congregación para la Causa de los Santos promulgar el decreto de dicho milagro y hoy lunes era anunciada tan esperada buena nueva de su canonización.

Desde nuestra Hermandad queremos haceros partícipes a todos de la enorme alegría y el gozo reinante por la comunicación por parte de las altas esferas eclesiásticas de tan importante acontecimiento. En las próximas fechas informaremos de los actos que se pondrán en marcha para celebrar tan importante hecho y otros en los participaremos activamente.

Ahora más que nunca, encomendémonos a la intercesión de este beato sevillano para que seamos capaces, como él, de servir siempre a Jesús y llevar a cabo el proyecto de amor que tiene para cada uno con sencillez y alegría.